En el transcurso de los diferentes sucesos acaecidos en el Nomic, uno de los jugadores(legisladores) presentó una propuesta que apuntaba, no al favorecimiento de legisladores que presentaban propuestas aceptables y destacadas, sino al favorecimiento de los votantes que aprobaban una propuesta que cumpliera con las características mencionadas. Implícitamente, esto permitía perjudicar a aquellos votantes que, o desaprobaran una buena propuesta o aprobaran una mala propuesta; si buscamos el motivo que este legislador tenía para presentar una propuesta de tan descabelladas características, podemos, entre otras cosas, atribuirlo a una intentona revolucionaria que solo buscase provocar confusión dentro del juego, o si así queremos llamarlo del sistema jurídico, incluso hasta podríamos atribuirlo a la ingesta excesiva de algún tipo de bebida alcohólica. De igual forma si diéramos por validas estas hipótesis estaríamos equivocándonos.
Lo que nuestro legislador buscaba era aplicar una suerte de “mano dura”, frente a los votantes que demostraran un comportamiento electoral negligente, es decir el voto afirmativo o negativo sin ningún otro tipo de justificación que no sea concretar el acto electoral. Este tipo de actitudes conllevarían (y conllevan) a la formación de una costumbre de votar sin ninguna base. Asimismo el legislador con los conocimientos suficientes podría lograr que sus propuestas fueran aprobadas (el legislador del que estamos hablando carecía de ese conocimiento si nos remitimos al desenlace) influyendo de diferentes formas en los votantes. La primer forma de castigar este tipo de actitudes sería en principio someter al legislador a alguna penalización, pero ¿y con respecto a los votantes?, estos también tuvieron una conducta reprochable desde todos los puntos de vista ya sea moral como simplemente jurídico.
Lógicamente el legislador que presento la propuesta no podía conocer lo que pasaba en la cabeza en el momento que el votante decidiera el cual sería el destino de su voto, pero si pretendía lograr en un futuro que el votante (incluso el mismo) se sintiera afectado, de hecho que resultara afectado, por los sucesos que desencadenase la aprobación o desaprobación de una propuesta.
El desenlace de esta historia es que la propuesta no fue aprobada, muchos votantes continuaron votando propuestas negligentemente, el legislador estuvo a punto de entregarse al alcoholismo y el sistema jurídico del Nomic continuo ¿evolucionando?
Juan Manuel de Pablo Ortiz
(Jugador de Palermo-Nomic2)